Circularán 10 millones de unidades hechas de polipropileno; tendrán mayor resistencia a la humedad, serán difíciles de falsificar y cuatruplicarán su vida útil.
El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando solo sea por razones financieras”, sentenció alguna vez el cineasta Woody Allen, pero seguramente nunca imaginó que llegaría un momento en que los rugosos y manoseados billetes dejarían de fabricarse en papel y serían remplazados por billetes de plástico. Esta idea no es parte de una rocambolesca trama ideada por la mente afiebrada del neurótico productor neoyorquino, sino una realidad contante y sonante. El Banco Central del Uruguay pondrá en circulación millones de billetes fabricados en plástico para celebrar el 50 aniversario de su fundación, según informó el diario.
La autoridad monetaria de Uruguay —que alguna vez fue bautizado “ la Suiza de América” por su dotes de paraíso fiscal—, dice que esta ocasión “es propicia” para realizar su primera emisión de billetes fabricados con un polímero polipropileno biaxialmente orientado, un material más resistente al agua y al plegado.
Este nuevo tipo de papel moneda resulta más costoso de producir, pero su vida útil es cuatro veces mayor que la de los billetes tradicionales. También es más difícil de falsificar por su complejo proceso de elaboración y las medidas de seguridad adicionales.
Con esta medida, Uruguay sigue los pasos de Australia, el primer país que tomó esta iniciativa hace casi dos décadas. En América Latina, Brasil, Chile y Paraguay ya emitieron billetes con este material. El año pasado, Inglaterra lanzó su primer billete de plástico, el de cinco libras esterlinas.
Fuente: milenio.com
